Un asesor de protocolo a vuestra disposición


Nunca dejo de sorprenderme con las consultas que me llegan.

 ¿De qué brazo toma el novio a la madrina?, ¿Cómo se recibe a los invitados?, ¿Quién desata el lazo de los anillos? ¿Cuántos segundos debe sonar la música?, ¿Qué votos 

podemos hacer en una ceremonia civil? ¿Cuándo se debe quitar el velo la novia?, y unas cuatrocientas "preguntas frecuentes" más.

La más común de todas ¿Cómo puedo vencer el miedo a hablar en público?

"Me han pedido que lea en una boda, y desde ese día llevo mariposas en el estómago, no se si lo haré bien. 

Tengo muchas cosas que decirles, pero se que voy a romper a llorar"

Son tantas las anécdotas sobre los lectores "voluntarios" que un día publicaré un libro.

Los hay tímidos, los hay descarados, los hay tiernos, dulces, atrevidos, graciosos, melancólicos, simpáticos y sonrientes, llorosos y hasta algunos que huyeron, olvidaron la chuleta, se quedaron en blanco, otros que no pudieron leer porque se les fue la voz, alguno que necesitó tomar el vermout un ratito antes, para lanzarse. Para mi, todos ellos han sido importantísimos para el desarrollo de ceremonias auténticas, hechas por amigos y hermanos, cuñados, padres, cuya buena intención es impagable.

"No importa si lloras" ¡ Es una boda !. Puedes improvisar, puedes temblar, ser brillante, sincero, poético, prosaico, cómico, lo importante es que has salido al atril, respirado hondo y regalado un minuto de tu generosidad a los novios.









UNA SEMANA ANTES DE LA BODA.

Ellas...casi todas las novias me dicen "Estoy como un flan". Hay que ver, cuanto más han preparado todos 

los detalles, más nerviosas están. Algunas llevan los últimos meses pendientes de lo más mínimo, para que 


todo salga bien. Y es una larga lista de organización, un cuaderno de boda.

Ellos...la verdad, no aportan tanto. No miran peinados, ni flores para el ramo. Ignoran incluso qué color es el "frambuesa", no saben que existe arroz de colores para lanzar. Ni les preguntes cuánto tiempo tarda la novia en maquillarse. Es cierto que algunos me sorprenden poniendo todo de su parte con los preparativos de la boda, pero son rara avis en este terreno.

El y ella han elaborado la lista de invitados, han pensado con quién se sentará cada invitado, la música que se escuchará en cada momento, pero sinceramente, los chicos lo tenemos mucho más fácil.

Carlos Villalta
Oficiante de boda civil